miércoles, 3 de junio de 2009

Un canon de la Sci-Fi

Diez libros que no debes ignorar I

He estado ordenando mis libros de ciencia ficción. Y confirmé con nostalgia que pasé momentos de gran placer y provecho en esas ocurrencias felices. Viajes en el tiempo y en el espacio, civilizaciones alienígenas, ucronías y distopías conforman, para mi gusto, una urdimbre maravillosa. Ratifican que no hay géneros literarios mayores o menores, sino buenos o malos escritores. Las diez obras que he seleccionado demuestran la sentencia. Con toda pasión, recomiendo su lectura.

1) Pavana. Keith Roberts. 1966. Editorial Minotauro.

Quizás sea la mejor ucronía que se ha escrito. El siglo XX vive como en el Medioevo, porque en 1588 un papista fanático asesinó a la reina Isabel I en el palacio real de Greenwich, Londres. España invadió, con éxito, las islas británicas, sumidas en la anarquía. La Iglesia militante se hizo con el poder en toda Europa. No hubo Revolución Industrial. Fascinante.


2) Hacedor de estrellas. Olaf Stapledon. 1937 Editorial Minotauro.

Llegue a él, gracias a Borges. ¡Y el maestro no me defraudó! Se considera que la mayoría de las ideas fundamentales de la ciencia ficción moderna proceden de esta espléndida novela: razas simbióticas, imperios galácticos, nebulosas y estrellas inteligentes. Stapledon, el socialista libertario, relata toda la historia del universo, desde la creacíón a su fin. Deja una impresión de sinceridad, notaba nuestro querido Borges.


3) El libro del día del juicio final. Connie Willis. 1992. Ediciones B

En 2054 es una práctica común que las universidades de renombre viajen al pasado para investigarlo. Ahora bien, el tiempo se protege a sí mismo: impide acciones, encuentros o colisiones que puedan modificar la Historia. Oxford envía a una estudiante al siglo XIV para estudiar en el terreno los hábitos del Medioevo. El operador de la máquina comete un tremendo error y la chica cae en plena epidemia de peste bubónica. He aquí una magnífica escenificación de la oscura Edad Media, es decir una gran novela histórica.

4) Diario de las estrellas. Stanislaw Lem. 1971. Edhasa.

Mi favorito. La más divertida comedia cósmica y obra maestra de un polaco genial que se volcó a la ciencia ficción por la misma razón que Góngora eligió el culteranismo: para no tener problemas con la Inquisición. La obra tiene una primera parte de viajes y una segunda de diarios de un tal Ijon Tichy. El humor mana a raudales. La buena filosofía, también.

5) Mesías. Gore Vidal. 1954. Minotauro.

Vidal, uno de los mejores escritores estadounidenses, ha explorado con destreza el género. Le he leído también Kalki y Ricardo Corazón de León, pero me parece que lo más recomendable de Vidal en imaginación científica es esta sátira implacable que imagina un mundo dividido en dos, más estricto y peligroso que el de la guerra fría. La mitad de la humanidad practica el Islam, mientras que en Occidente rige el culto de la muerte, impuesto desde la televisión por un nuevo Mesías, con dotes hipnóticos. Un típico culto americano.

6) Cell. Stephen King. 2006. Plaza & Janes

Obvio. Algo del rey de lo espeluznante debe incluir este canon provisional. Imagínese que llega a través de los teléfonos celulares un pulso electromagnético (o lo que fuera) que nos resetea y nos transforma en bestias. Esos subhumanos evolucionan en una forma de inteligencia colectiva que intenta captar al resto de la humanidad que no usa móvil. ¡Cómo sobrevivir en tan terrible Apocalípsis! King te lo cuenta con sus frases sencillas y sus agradables expresiones populares.


7) El hombre demolido. 1954. Alfred Bester. Minotauro

Cuando los géneros se besan amorosamente, el resultado no puede ser sino excelente. Bester nos lleva a una Nueva York donde los detectives tienen capacidades telepáticas. Y los magnates son tan siniestros como hoy en día. Es decir, se trata de un policial del siglo XXIV.


8) 2001: una odisea espacial. Arthur Clarke. 1968. Hyspamérica.

He aquí lo que llamamos con justicia un clásico, con rigurosa precisión científica. La película de Stanley Kubrik alimentó el mito. Están la computadora Hal y una inquietante presencia de otros mundos.


9) El hombre en el castillo. 1962. Philip Dick. Hyspamérica.
Entre tantas gemas de Dick, el más gnóstico de los escritores de Sci-Fi, escojo ésta. ¿Es necesario repetirlo? Consideró las ucronías una de las ficciones más cautivantes. Estados Unidos capituló en 1947 y ha sido ocupado por el Eje. Los nazis aplican toda su brutalidad calculada en la costa Este y en el sur profundo (Hay campos de concentración en Nueva York). Los japoneses dominan los estados del Pacífico. En California está de moda el uso del I Ching. Hay tensión entre alemanes y asiáticos. Un escritor rebelde imagina un mundo en que los Aliados… ¡ganaron la II Guerra Mundial! Las disquisiciones filosóficas de Dick son tanto o más valiosas que su imaginería.


10) Los guardianes del tiempo. Poul Anderson. 1962. Hyspamérica
¡Ah, los viajes en el tiempo! En el año 19.352 después de Jesucristo (7841 del triunfo Morenniano) los humanos hallan el modo de viajar en el tiempo. Y algunos sinvergüenzas intentan modificar el pasado para alterar la Historia en su beneficio. Se vuelve imprescindible crear una agencia especial con agentes implacables que detecten anomalías y viajen al año que fuese necesario para corregirlas. ¿Por qué debes leer este libro? Para conocer cómo sería un mundo en que la cultura dominante fuese la celta, gracias a que Aníbal ocupó e incendió Roma. O para ilustrarte sobre los persas. O para reflexionar sobre la llegada de los mongoles a América antes que Colón.

PD: Me siento triste por los que quedaron fuera de esta maldita lista. Perdón Wells. Continuará.

4 comentarios:

gabrielaa. dijo...

coincido casi totalmente: pero faltan más mujeres: Ursula K. LeGuin, Joanna Russ, siguen las firmas
:)

Guiasterion dijo...

Estimada Gabriela:

Sobre todo, falta una argentina: Angélica Gorodischer. Su Kalpa Imperial está a la altura de muchas obras del canon. Me temo que no leído a las escritoras que menciona. Mi ignorancia es tan grande como mi vanidad. Pero le juro que estoy luchando contra ambas.
Un beso

G.B.

Marcos dijo...

"El fin de la infancia" Arthur Clarke
"Ciudad" Clifford D. Simak
"La tierra permanece" George Stewart
"Soy Leyenda" Richard Matheson
"Tigre, tigre!" Alfred Bester

son mis favoritas

ericz dijo...

Mi pequeña lista, y para comentar sobre la suya (leí casi todos), Mesías y Hacedor de estrellas no merecen tanto honor.

cf crononautas
El libro del día del juicio final, Willis

cf clásica
Pórtico, Pohl

cf utopias
Los desposeídos, Le Guin

cf apocalíptica
Kalki, Gore Vidal

cf social
La ciudad y la ciudad, Miéville

cf cuentos
La historia de tu vida, Ted Chiang

cf distopías
Un mundo feliz, Huxley

cf inclasificable
Picnic extraterrestre, Strugatski

cf cyberpunk
Neuromante, Gibson

addendum, fantasía
Kalpa imperial, Gorodischer