martes, 26 de enero de 2010

McEwan firmó con Amazon

Tendencias I

Los periodistas solemos abusar del adjetivo "histórico". Es un ardid para interesar al público en asuntos que rara vez resultan interesantes. Recuerdo una magnífica especulación de Borges sobre esta palabra. Demostraba que los hechos que realmente alteran el curso de los acontecimientos son invisibles para sus contemporáneos. Sostenía que la tarde olvidada en que un aeda heleno cantó por primera vez la cólera de Aquiles fue, a la sazón, más trascendente para el género humano que, digamos, la caída de Constantinopla. Los científicos lo saben: sólo captamos lo esencial observando todo el proceso. Hegel lo dijo con espléndidas palabras: la lechuza de Minerva bate las alas al atardecer.

En esto pensaba tras leer en un venerable diario inglés una noticia que, acaso, al cabo de los años se le atribuya la cualidad de hito. Algún estudioso del mañana la calificará como el comienzo del fin del negocio editorial tal como lo conocemos desde el siglo XIX. El inglés Ian McEwan firmó un contrato de exclusividad con Amazon. La tienda puntocom editará sus libros en papel y los vendera en el Kindle a cambio de duplicar los royalties del escritor por unidad vendida.

Seguramente, otras glorias de la literatura seguirán el sendero que abrió McEwan. ¿Negociarán con Apple, Dell o Microsoft para acceder a sus tablets? Será interesante ver la reacción de las editoriales tradicionales. El desafío no es menor. ¿Elegirán morir con las botas puestas como los colosos de la industria discográfica? Yo estoy del lado de los lectores. Quiero libros baratos, una oferta abundante y que se le pague lo mejor posible al artista para que se concentre en aquél don que la Providencia le ha regalado: crear.
Guillermo Belcore

1 comentario:

Anónimo dijo...

asterion.
hoy es necesario pertenecer al cambio tecnológico.
Los billetes y existir....eso demandan.

ALEJANDRO (desde Chile)