
Argumento número ocho
El elefante
Raymond Carver, Tres rosas amarillas, Editorial Anagrama. Edición 1997.
Como si se tratase de un manso elefante, un hombre solitario lleva en el lomo a la madre de 75 años, a la ex esposa, al hijo universitario, a la hija con sus dos vástagos (más el energúmeno del yerno). Nadie trabaja, todos se aprovechan de su generosidad y su desesperación. Lo someten a chantaje moral para conseguir los cheques. La situación se agrava cuando el hermano de nuestro héroe le demanda primero quinientos dólares y luego mil, mangazo exornado con promesas vanas, como todos los demás. Por culpa de esos malditos parásitos, el caballero se endeuda y desciende peldaño a peldaño hacia la pobreza. Una espléndida mañana de verano, la época en que todos creemos que nuestra suerte va cambiar, se fuga con un compañero de trabajo que acostumbra a darse los gustos, si es menester viviendo de prestado. ¿O no se fuga?
PD: Todas las virtudes que admiramos en el Chejov americano están presentes en este cuento. ¡Qué placer es volver a reelerlo!
1 comentario:
Guillermo,
Me he propuesto tratar de acompañarte en tu proyecto, e ir leyendo o releyendo algunos de los cuentos que proponés. Ya he releído con mucho placer a Jobson, Carver y Saki (parece la delantera de algún improbable equipo de la Premier League!). Te agradezco esta recomendación de Carver. Te confieso que lo recordaba como uno más y en esta relectura apareció otro cuento distinto, maravilloso. Qué notable cómo varía la percepción con el paso del tiempo.
Un abrazo
Pepe
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