domingo, 23 de octubre de 2011

Verano y amor

William Trevor
Salamandra. Novela, 218 páginas. Edición 2011

  Ochenta y un años es una edad razonable para morir, sentenció el Dante. Esta novela sublime lo desmiente. William Trevor (Cook 1928), a quien no pocos consideran el mejor narrador de Irlanda, la escribió en 2009. Viejos son los trapos, el artista está en su plena condición. Todo aquella persona que al menos una vez en la vida haya tenido un anhelo desesperado o bien haya sufrido el tormento de la pasión leerá las últimas páginas con un nudo en la garganta.
 
 La novela nos lleva a las colinas de Irlanda, a mediados de los años cincuenta. Los campesinos no son ya pobres de solemnidad, pero predominan las gentes humildes, resignadas a vivir en soledad. Dillahan, un granjero que pase lo que pase nunca se salta una misa, es un alma atormentada. Ha matado a esposa e hijo en una terrible accidente. Contrae matrimonio por segunda vez con Ellie, una chica criada en un orfanato por monjas de acero. Ella no sabe que no ama a su marido. Como la piedra que astilla la superficie del lago, viene a romper la calma bucólica un forastero. Florian, veintipocos, huérfano, bueno para nada, es una variante encantadora y delicada del predador masculino. Ellie se enamora de Florian. Tienen un verano inolvidable. El pueblo de Rathmoye murmura; el resentimiento mete la cola. El final del libro nos deja con la boca abierta y azorados, pero no resulta inverosímil.

 Trevor es un magnífico constructor de personajes, que va al quid de la vida; escribe sobre los asuntos más profundos del corazón, los que realmente cuentan y están por encima de la política, la economía e incluso la religión. Nunca incurre, no obstante, en cursiler¡as o melodramas. La prosa, meticulosa y pulcra, tiene todas las ventajas de la claridad. No parece insensato postular que Verano y amor es una obra perfecta tanto en la forma como en el contenido.

Guillermo Belcore

Publicado hoy en el Suplemento de Cultura del diario La Prensa

Clasificación: Excelente

PD: El País de Madrid comparte el entusiasmo con este libro. Pinche aquí.

2 comentarios:

Mario dijo...

No conocia al autor, me agrada descubrir un nuevo escritor tan celebrado que pasa los 80 años con tanta elocuencia y en pleno ejercicio de sus facultades intelectuales puestas al servicio de la literatura, me fio de tu reseña que aunque corta muy entusiasta. He visto que ya has leído vicio propio de Pynchon, que suerte, éste libro junto con el de Franzen y el último de Murakami son los que más espero conseguir. A ver si pronto hay suerte con estos tres. Un abrazo.

Mario.

Andrea dijo...

Este libro, ayer casualmente lo tuve entre manos y lo dejé pasar porque me llevé uno de Murakami que tengo pendiente hace un tiempo "Al sur de la frontera, al oeste del sol". Me encanta la reseña porque ahora sé que no lo dejaré pasar. Saludos!ringl