jueves, 13 de marzo de 2014

Justified, la serie

En el universo de las series, brilla un estrella del sur. Justified se titula y relata las andanzas del marshall Rayland Givens (Timothy Olyphant), otro personaje memorable de la televisión. Usa sombrero de cowboy y es el más rápido y mejor tirador del Servicio de Aguaciles de Estados Unidos. Tiene algo de los personajes de John Wayne en su andar y coraje; y de Philip Marlowe en su enorme sentido del honor y su vida austera. Es un hombre decente, pero si lo provocas deberás atenerte a las consecuencias. Su ira es terrible y su puntería infalible. La conciencia no lo atormenta. Sufre mal de amores y su único lujo es el bourbon y un automóvil caro. No lee pero disfruta de la música country. Siempre tiene una respuesta inteligente o divertida en los labios. Trabaja en el tercer mundo de Norteamérica, es decir en el interior del estado de Kentucky. Fue minero en sus años mozos y ahora el Tío Sam le paga por buscar fugitivos pero razones de índole personal lo han forzado a desbaratar otras actividades delictivas, sobre en todo su condado natal, Harlan (menos de 2.000 habitantes) a un salivazo de distancia de Virginia. Es un hoyo de atraso, racismo y desesperación, infestado de nazis obesos, campesinos palurdos y funcionarios corruptos. El propio padre de Raylan -Arlo Givens- es un matón de poca monta, golpeador de mujeres y niños.
 

Justified va por su quinta temporada, con gran éxito del público y la crítica (9.1 puntos en el Metacritic). Y me he estado preguntando qué diablos la hace irresistible. Encontré ocho razones cuanto menos para quedarme hasta a la madrugada engullendo tres o cuatro capítulos a la vez (¡Oh Netflix, extraordinario invento!):

1) El factor E.L.


El personaje Rayland Givens, por cierto, aparece en tres obras de uno de los mejores escritores de Estados Unidos: Elmore Leonard (1925-2013). El marshall, no obstante, se independizó y levantó vuelo en la televisión, pero el autor de Rum Punch era uno de los productores ejecutivos de ‘Justified’ hasta su muerte. La serie están infestada de maravillosos personajes leonardianos: hombres débiles o enloquecidos, que van demasiado lejos empujados por una debilidad o por las circunstancias. Pocas veces se ha pintado en la televisión semejante galería de perdedores, miembros de lo que los estadounidenses acomodados llaman white trash.

2) Dixieland:


Recomiendo con toda convicción ver la serie en idioma original con subtítulos. El acento hillbilly, las sílabas alargadas, los modismos forman parte del encanto. Uno de los aspectos más fascinantes de Estados Unidos, como se sabe, son la vívidas subculturas, cada una con su idiosincracia bien definida. Aquí estamos en Dixieland, es decir en el sur blanco y pobre de la región de los Apalaches, con su bluegrass, los mineros, el culto a las armas, el whisky destilado en el fondo de la casa, el odio al yankee, y los clanes familiares que van legando de generación en generación los negocios turbios y las enemistades.


3) Los villanos:

Bo Crowler (Mike Gainey), patriarca de uno de los clanes dominantes de Harlan, sale de la cárcel para rehacer su miserable imperio criminal. Mags Bennett (Margo Martindale recibió un Emmy por este papel), domina junto a sus tres hijos (¡uno de ellos es el sheriff!) la producción y tráfico de marihuana en el condado. Robert Quarles (Neal McDonough), exiliado por la mafia de Detroit al fin del mundo, es decir, a Kentucky. Ellstin Limehouse (Mykelti Williamson), capo de la comunidad negra del valle de Noble's Holler. Los cuatro (la lista continúa) atrapan nuestra imaginación, como en su momento lo hicieron el Guason, el Pingüino y el Acertijo.

4) Las motivaciones:


La codicia es el principal motor de la conducta
de los descarriados que se cruzan en el camino de Rayland, cuyo desdén por el dinero contrasta con la actitud generalizada de su comunidad, sin excluir al viejo Arlo Givens. Hay sheriffs, guardiacárceles y policías corruptos. Hay prostitutas en el colmo de su desgradación, que son usadas en una elección para ofrecer una mamada a cambio de un voto. Hay delincuentes de cuarta, con el cerebro quemado por las drogas, bestias rubias peligrosísimas, que se parecen a los malvivientes de nuestro conurbano bonaerense que día tras día asesinan en ocasión en robo. Rayland considera que el mundo estaría mucho mejor si cada uno de estos depredadores recibe una bala en la cabeza.

 

5) El héroe:


Obviamente, el atormentado Rayland Givens es el plato principal de la serie. Quién no se siente interpelado por un Angel vengador que, a su manera terrible, restablezca los equilibrios en este valle de lágrimas. La tensa relación con la bellísima Winona (Natalie Zea), la ex esposa, es un atractivo adicional. Por cierto, la actuación de Tim Olyphant es perfecta, un papel a su medida. ¿Qué pulsión primitiva y nefasta de nuestra personalidad satisface Rayland cada vez que apreta el gatillo?

 

6) El género:

Justified, justificado, la violencia justificada, es un Western en pleno siglo XXI, con trazos de policial negro, muy negro.

 

7) El antagonista (pero no tanto):


Boyd Crowler (Walton Goggins), amigo-enemigo de Rayland desde la infancia, va evolucionando, otro gran acierto del guión. De pirómano supremacista blanco, a predicador religioso y luego delincuente en procura de rehacer el imperio de su padre, Boyd es una presencia formidable. Su riqueza verbal es muy placentera. Los diálogos de 'Justified', insisto, son sublimes.

 

8) Realismo:


Todas las tramas resultan interesantes y verosímiles. Todos los personajes son de carne y hueso.

4 comentarios:

ericz dijo...

La ausencia de sentimentalismo es un punto a favor. La vida no es sagrada.

Pero lo mejor es Ava, Joelle Carter, y no deje de ver High Fidelity.

Anónimo dijo...

Me ha gustado tu reseña Guillermo, pero la serie, sin embargo, no me convence. Te digo más, sólo me ha gustado la primera escena del piloto, cuando el héroe despacha sin vacilar a un tipo mientras toma su desayuno... o almuerzo. Antes le dice que tiene un minuto para irse. El otro no le da importancia, y así le va. Y eso fue todo. Luego intenté ver algunos capítulos pero no, nada de lo que vino después pudo superarlo.

Un abrazo,
Roberto

Guiasterion dijo...

Estimado Ericz:

'Justified' es un canto a las mujeres bravas, de poderosa personalidad. Mis favoritas. Ava es fascinante, por cierto.

Estimado Roberto:

Dele una segunda oportunidad amigo. La serie se pone realmente buena, desde la II temporada, cuando deja atrás los capítulos unitarios y nos cuenta una historia terrible de enfrentamientos de clanes.

Abrazo, amigos

G.B.

Andrés García dijo...

Mi serie favorita .