miércoles, 2 de febrero de 2011

Cuernos

Joe Hill
Suma. 456 páginas: Novela de terror

Este libro confirma un par de sospechas que tenía. Primero, que el talento literario también puede transmitirse mediante los genes. Segundo, que el señor Joe Hill, el hijo de Stephen King, es uno de los mejores hacedores de novelas de terror.

¡Qué historia tenemos aquí! Una mañana de resaca, Ignatius Perrish descubre con pavor que en las sienes le han salido cuernos. No, amigo lector, no ha sido víctima de una infidelidad. El muchacho se está convirtiendo en Asmodeo. Pero la gente parece no darse cuenta, se olvidan de inmediato de las dos protuberancias y pasan a confesarle al pobre Igg sus más oscuros secretos, lo que ha hecho o ansía hacer su demonio interior. Un médico eminente, un pilar de la comunidad, le revela como s¡ nada que esnifa oxicodona, que en el fondo detesta a los pacientes y que nada le agradaría más que abusar de una amiguita de su hija. Las personas no paran de contarle cosas vergonzosas a Igg y de pedirle permiso para pecar, incluso sus padres. Por cierto, todo el mundo cree que el fulano cometió un espeluznante crimen sexual, que violó y mató a golpes a su chica. Igg se vengará del culpable.

La segunda novela de Joe Hill atrapa desde la primera página. Está infestada de escenas escalofriantes, un sano escepticismo y pepitas de cultura pop. Explota nuestra fascinación ancestral por lo siniestro y por los lugares encantados. Hay suspenso y hay una interesante reflexión sobre la naturaleza del mal y de Satán, pero en clave popular. Existen indudables semejanzas entre el estilo del Gran King y el de su hijo, aunque la escritura de Hill tienen esas aspiraciones literarias que su padre por lo general desdeña. Se demora en describir, narra con admirable naturalidad, cuida los detalles, opina, salta en el tiempo con suma destreza, emulando acaso a los buenos directores del cinematógrafo. Las metáforas son rústicas aunque poderosas. Incluso, va en contra en de la esencia de la narrativa norteamericana al colocar a alguien en una situación de la que no puede salir. En síntesis, es un autor de género para tener muy presente. Este tipo sí que sabe cómo contar una buena historia.

Guillermo Belcore
Publicado en el Suplemento de Cultura del diario La Prensa

Calificación: Muy, pero muy bueno

PD: A riesgo de ser obvio, postulo como banda de sonido de la novela a un clásico del rock nacional. La canción y el libro, en verdad, me han suscitado el mismo inquietante pensamiento: más miedo que El Maligno me da el propio ser humano. ¡Ah!, la bella y potente simplicidad de La Renga.

PD II: En este blog se ha elogiado también la primera novela de Joe Hill. Quien desee leer la reseña puede pinchar aquí.

6 comentarios:

Marcelo dijo...

Guillermo: ¿Me conviene empezar con "Cuernos" o "El traje del muerto"? ¿Cuál te gustó más?

Saludos,
Marcelo

Guiasterion dijo...

Querido Marcelo:

Yo prefiero ir por orden. Primero "El traje del muerto".

Gracias por escribir
G.B.

Ignacio dijo...

Esta novela es buenísima, y su libro de cuentos es glorioso, este me parece que va a ser más grosso que el padre, ojalá que no siga el mismo camino de escribir mamotretos alargados que no terminan jamás...
Concuerdo, es mejor leer El traje...primero, pero no sólo por el orden, sino porque esta es superior...

Guiasterion dijo...

Estimado Ignacio:

Gracias por opinar. Hace tiempo leí que Perón se habría propuesto imitar en todo al fascismo italiano, excepto en sus errores. Algo de eso detecto aquí. Me da la impresión de que Joe Hill emula a su padre tratando de evitar, minuciosamente, sus desaciertos. Tiene, insisto, una saludable aspiración de tallar alta literatura.

Acepto tu consejo: me he prometido conseguir los "gloriosos" cuentos de Joe (en el diario se los dieron a un colega para comentar, ¡grrrr!).

Saludos
G.B.

El bufon procaz dijo...

Gracias por la recomendación. Justo lo que necesito para las "horas muertas", algo que me altere sin efectos secundarios, ni subproductos rastreables por la sangre.

Saludos desde Puerto Vallarta.

Marcos Buchin dijo...

¡Confirmado! El libro es buenísimo, gracias por la recomendación. Como dato, en el final, en los "Agradecimientos, notas y confesiones" el autor menciona a un libro que le resultó de gran ayuda y dice textualmente que lo leyó cuando estaba por el 5º borrador de la novela pero que de haberlo leído antes la novela sería muy distinta. Ellibro está citado en inglés, hay traducción castellana: "¿Donde está Dios? El problema del sufrimiento humano", Bart Ehrman, ed. Crítica, Barcelona, 2008. Este libro lo leí hace un tiempo, antes de Cuernos, y es una excelente reflexión sobre el tema del mal y del sufrimiento desde una perspectiva religiosa (básicamente, por qué si "Dios" es bueno pasan cosas malas), y las distintas (y contradictorias) respuestas que da la Biblia a esta cuestión. Lo más más interesante es que el autor es un erudito religioso que dejó de creer dándole vueltas al tema.