sábado, 24 de octubre de 2009

Broken

House, primer capítulo de la sexta temporada

Antes de que el tema caiga en manos de esos intelectuales snobs que sienten pánico de admitir en público que disfrutan de un entretenimiento plebeyo, quisiera aportar unas líneas sobre un suceso que fue compartido por millones de personas. Me refiero al capítulo doble con que se abrió la sexta temporada de Doctor House. Mi intención es abrir una discusión con los amigos que frecuentan este blog. ¿Qué les ha parecido el giro dramático de la serie?

Creo que Gregory House se ha transformado en uno de esos personajes de la ficción -como Sherlock Holmes o Aquiles, el de los pies ligeros- que a duras penas comprendemos que no existen en la realidad (¿pero que diablos es la realidad?). Me temo que el actor y músico británico James Hugh Calum Laurie ha muerto. Lo sobrevive su creatura. Conozco gente que ahora usa Nike para ir a trabajar cómodo, “como House”. El misántropo se ha convertido en parte de nuestra existencia. En mi condición de viejo sibarita literario, me deleito -como en los detectives Philip Marlowe o Lennie Briscoe- con la deliciosa artificiosidad de su habla. Siempre una ironía, una aguda observación sociológica o una estocada mortal al prójimo. Nadie habla así, pero debería hacerlo.

El capítulo doble del jueves transcurre por entero en el hospicio donde Greg había sido internado para curarse de las alucinaciones y la depresión que lo arrojaron al borde de la locura. Al principio, cómo no, se convierte en un elemento conflictivo. Está furioso por el encierro. Amotina o maltrata a los otros enfermos. Se traba en un combate cuerpo a cuerpo con el doctor Nolan, el director del neuropsiquiátrico, magníficamente interpretado por André Braugher, el negro calvo como un guijarro que encarnaba al detective Frank Pembleton en Homicide: life on the street, una buena serie policial de los noventa, ambientada en Baltimore, en donde surgió otro maravilloso carácter del universo de las series: el sargento John Munch. Bien, House roba un coche y sale de paseo con un interno que se cree un superhéroe. Quiere demostrar que los médicos están equivocados. Pero la travesura concluye en tragedia. Nuestro héroe admite al fin que necesita ayuda, se amiga con Nolan, hace terapia, se enamora de la cuñada de una paciente pero es defraudado, golpe emocional que finalmente lo cura.

Lo notable es que se ha decidido quebrar el esqueleto primordial del guión. Esta vez no hubo un dilema médico que House o su equipo deba resolver. El único de los antiguos que aparece -y sólo por unos pocos segundos- es el bueno del doctor Wilson. La trama se concentra en la desesperación medrosa del protagonista por ser un ser humano. ¿Seguirá la serie por este interesante derrotero, solo perturbado por los destellos de melodrama? Hago votos por la reaparición del doctor Nolan, un personaje muy interesante. He leído por allí que la hermosa Cameron se despide en esta temporada. ¿Acaso se nos obligará a presenciar la desintegración de su matrimonio con Chase? ¿House será el culpable? En fin, ardo de deseos para que llegue el próximo jueves.
Guillermo Belcore

Calificación: bueno
PD: El marketing es un virus terrible. He jurado comprarme la remera de House que se ve en este post, apenas llegue a la Argentina. Mi mujer promete no salir a la calle conmigo.

2 comentarios:

Maria del Carmen Castro dijo...

Me encanta House pero en ese horario no puedo verlo.

Alejandro dijo...

querido ASTERION.
creo que el capítulo es genial. Ayer lo vi nuevamente en la repetición que hace UNIVERSAL antes de dar el estreno. Creo que el primero de la temporada fue como un DIA DE CAMPO....pero en un hospital.
Un HOUSE más humano, y menos dc...
Realmente creo que fue muy bueno...incluso muy cerca de lo excelente.


Lo que tal vez pueda criticarse al guion es la débil participación de otros personajes...pero entiendo que sólo el personaje de WILSON deja puertas abiertas a nuevos argumentos.


Mis saludos desde CHILE.
alejandro