lunes, 7 de julio de 2008

La noche quedó atrás

Jan Valtín
Seix Barral. Autobiografía, 782 páginas. Edición 2008.

El bolchevismo conquistó Rusia mediante la revolución y estableció una dictadura bajo la férula del Partido Comunista. Edificó un imperio mayor al de los zares y orquestó una gran conjura global para desestabilizar a países enteros. Propició el asalto del nazismo al poder y fue indiferente ante el sufrimiento humano. Generó fanatismo, miseria y una pavorosa incompetencia. Traicionó ideales y esperanzas; asesinó a millones de personas. De todo ello da cuenta esta magistral autobiografía. Un revolucionario profesional, un hombre que sólo vivía para la causa, relata paso a paso sus proezas en una era turbulenta e irresponsable. Las memorias retratan el período de entreguerras, van de Lenin a Adolf Hitler

­ Jan Valtin es el pseudónimo de Richard Krebs (1904-1951), militante leal del Partido Comunista alemán y eficaz esbirro de Moscú que en la década del treinta fue capturado por la Gestapo. Lo torturaron hasta la locura, pero los timó: se convirtió en agente doble. Stalin lo recompensó, como a tantos, sentenciándolo a muerte. Empero, logró huir a Estados Unidos, país al que sirvió en el Pacífico con un fusil en las manos. Publicó La noche quedó atrás en 1941 y fue un éxito de ventas. Hoy es un clásico de la literatura política del siglo XX, con un valor testimonial análogo a las obras de Arthur Koestler.­

El texto puede disfrutarse como novela de aventuras, con pasajes que cortan el aliento. Krebs se empeñó en una obra conspirativa. Desde Buenos Aires a la China trajinó para que el Komintern se asegurara el control de los siete mares, creara la Alemania soviética, sobreviviera al exterminio en un ambiente hostil. La decepción lo aguardaba al final del camino. Su testimonio vindica la teoría de los dos demonios. Deja claro que nazis y comunistas son la misma calamidad histórica.
Guillermo Belcore­

Publicado en el suplemento cultural del diario La Prensa.­

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Calificación: Bueno

PD: Que no intimiden las setecientas páginas. Esto es historia viva, con misiones peligrosísimas de espías. La verdad es que nunca me fatigó. Te lo recomiendo si se interesan las turbulencias del siglo XX.

1 comentario:

Gramsciez dijo...

Que crítica trufada de lugares cómunes y tópicos ,que oarecen de objetividad y juicios de mesura ,además de buen entendimiento ,sacados del manual del aprendiz y discípulo aventajado del "Ciudadno Kane" Williams Randolph Hearst",Goebbels ,y de su jefe Hitler,empleado del primero en los años veinte y treinta,principios.